Al momento de encalar un suelo, uno de los primeros dilemas que enfrentan productores y técnicos agrícolas es qué tipo de cal utilizar. Aunque ambas corrigen la acidez del suelo, la cal agrícola (calcítica) y la cal dolomita tienen composiciones y efectos diferentes que conviene conocer antes de elegir.
¿Qué es la cal agrícola (calcítica)?
Es cal obtenida a partir de piedra caliza compuesta principalmente por carbonato de calcio (CaCO₃), con bajo contenido de magnesio. Es la más común en producción artesanal e industrial de cal.
Composición aproximada:
- Carbonato de calcio: 90-98%
- Magnesio: menor al 5%
¿Qué es la cal dolomita?
Se obtiene de roca dolomita, compuesta por carbonato de calcio y carbonato de magnesio en proporciones significativas.
Composición aproximada:
- Carbonato de calcio: 50-58%
- Carbonato de magnesio: 40-45%
Diferencias clave
| Característica | Cal agrícola (calcítica) | Cal dolomita |
|---|---|---|
| Contenido de calcio | Alto | Moderado |
| Contenido de magnesio | Bajo o nulo | Alto |
| Velocidad de reacción | Más rápida | Más lenta |
| Ideal para | Suelos con buen nivel de magnesio | Suelos deficientes en magnesio |
¿Cuándo usar cal agrícola (calcítica)?
- Cuando el análisis de suelo muestra niveles adecuados o altos de magnesio.
- Cuando se busca una corrección de pH más rápida.
- En cultivos donde un exceso de magnesio podría desbalancear la relación calcio/magnesio en el suelo.
¿Cuándo usar cal dolomita?
- Cuando el análisis de suelo muestra deficiencia de magnesio, un nutriente esencial para la fotosíntesis (forma parte de la molécula de clorofila).
- En suelos arenosos, más propensos a la lixiviación de magnesio.
- En cultivos con alta demanda de magnesio, como palma, cítricos o algunas hortalizas.
La importancia de la relación Ca:Mg
Más allá de corregir el pH, el encalado también debe considerar el equilibrio entre calcio y magnesio en el suelo. Una relación desbalanceada (exceso de uno respecto al otro) puede generar antagonismos que afectan la absorción de nutrientes por parte de la planta, incluso si ambos están presentes en cantidad suficiente.
Por esta razón, la elección entre cal calcítica y dolomita no debería basarse únicamente en el pH objetivo, sino también en los niveles específicos de calcio y magnesio que arroja el análisis de suelo.
Recomendación práctica
- Realizar un análisis de suelo que incluya niveles de calcio y magnesio, no solo pH.
- Si el magnesio está en niveles adecuados o altos: usar cal calcítica.
- Si el magnesio está bajo: usar cal dolomita, ajustando la dosis según recomendación técnica.
- En algunos casos, se recomienda combinar ambos tipos de cal para lograr el balance óptimo.
Conclusión
No existe una cal «mejor» en términos absolutos: la elección correcta depende del diagnóstico específico de cada suelo. Aplicar el tipo de cal equivocado puede corregir el pH pero generar nuevos desbalances nutricionales. Un análisis de suelo completo, junto con asesoría técnica, es la base para decidir entre cal agrícola y cal dolomita.