Cómo preparar un mortero de cal tradicional paso a paso

El mortero de cal es uno de los materiales de construcción más antiguos que existen, usado desde civilizaciones como la egipcia y la romana. Hoy sigue siendo clave en restauración de patrimonio y en construcción bioclimática, gracias a su transpirabilidad y flexibilidad. Acá te explicamos cómo prepararlo correctamente.

Materiales necesarios

  • Cal apagada (hidratada) o pasta de cal
  • Arena de granulometría adecuada (idealmente lavada, sin arcillas ni materia orgánica)
  • Agua limpia
  • Recipiente de mezcla o batea
  • Pala, azadón o mezcladora mecánica (para grandes volúmenes)

Proporciones recomendadas

La proporción tradicional más usada es 1 parte de cal por 3 partes de arena (1:3), aunque puede variar según el uso:

  • Revoques finos: 1:2 a 1:2,5
  • Mampostería general: 1:3
  • Rejuntes gruesos: 1:3,5 a 1:4

Paso a paso

1. Selección de la arena

Usa arena de río o de cantera bien graduada, libre de arcilla y materia orgánica. Una arena de mala calidad es la causa más común de fallas en morteros de cal.

2. Preparación de la cal

Si partís de cal viva, debe apagarse primero con agua en un proceso controlado (ver nuestro artículo sobre cal viva vs. cal hidratada). Si ya tenés cal apagada o pasta de cal, podés usarla directamente.

3. Mezcla en seco

Mezclá la cal y la arena en seco hasta lograr un color uniforme, sin grumos ni vetas.

4. Incorporación de agua

Agregá agua de a poco, mezclando constantemente, hasta lograr una consistencia plástica y homogénea, similar a una pasta espesa que no se escurre pero es fácil de trabajar con llana o cuchara de albañil.

5. Reposo (maduración)

A diferencia del cemento, el mortero de cal se beneficia de un tiempo de reposo (de algunas horas a varios días, según la tradición local) que mejora su trabajabilidad y plasticidad.

6. Aplicación

Aplicá en capas delgadas, especialmente si es para revoque. Las capas gruesas de una sola vez dificultan la carbonatación pareja y pueden generar fisuras.

7. Curado

El mortero de cal fragua por carbonatación (reacción con el CO₂ del aire), un proceso lento que puede tardar semanas. Es importante:

  • Evitar el secado brusco por sol o viento directo.
  • Humedecer la superficie levemente en los primeros días si el clima es muy seco.
  • No exponer a heladas antes de que haya endurecido lo suficiente.

Errores comunes a evitar

  • Usar arena con arcilla o sales, que debilita el mortero.
  • Aplicar capas muy gruesas, que dificultan el curado uniforme.
  • Secado demasiado rápido, que impide la carbonatación completa.
  • Confundir cal aérea con cal hidráulica, que tienen comportamientos distintos.

Conclusión

Preparar mortero de cal no es complicado, pero requiere respetar tiempos y proporciones que difieren bastante de los morteros de cemento. La paciencia en el curado es la clave para obtener un material durable, flexible y con las propiedades transpirables que hicieron de la cal el material de construcción por excelencia durante milenios.